sitges_historia_panoramica.jpg

SITGES - HISTORIA


sitges_escudo.png

Aunque hay noticias de presencia humana en la villa en el neolítico y datos de un asentamiento ibérico en torno al siglo IV antes de Cristo, La presencia de núcleos de población se constata en el siglo I después de Cristo, situados uno en torno al cerro de la Punta (donde hoy día se alza la Iglesia de Sant Bartomeu referencia inequívoca de la ciudad) y otro la zona donde hoy se encuentra la ermita del Vinyet.

La vida de los sitgetanos de la época medieval se organiza alrededor el promontorio del baluarte, donde estaba la iglesia parroquial, el cementerio, el hospital, el castillo y un reducido núcleo de casas, todo cerrado por un primer recinto que conectaba con el resto de la villa por un puente encima de la calle Mayor. El resto del pueblo lo conformaban las calles Nou, Tacó y Carreta que manaban al mar y estaban cerrados por sus respectivos portales, la calle de l'Aigua con otro portal y el de la Devallada.La presencia de estos portales demuestra que toda la villa estaba amurallada por un segundo recinto.

Aunque suene sorprendente la actividad económica de la villa, durante la época medieval es principalmente la agricultura, siendo en 1345, cuando Vilafranca del Penedes solicita tener un puerto en este pueblo y Sitges se convierte la salida comercial de los productos del Penedes.

A partir del siglo XVIII Cataluña obtiene permiso para comercializar con America y es en este momento, cuando se establece un fluido comercio con las colonias americanas.La bonanza económica, iniciada a finales del XVIII duró hasta principios del XIX. En el 1833 más del 27% de los catalanes que comerciaban con América eran sitgetanos (tanto la familia BACARDI, como la familia BRUGAL, dos de la importantes productoras de ron hoy en día, son originarías de Sitges).Los que regresan enriquecidos compran o arreglan las antiguas casas del pueblo.

sitges_historia_content.jpg

La villa se convierte en un punto de veraneo de los americanos sitgetanos. La actividad económica siguió siendo la payesía, el huerto y sobretodo la vid (en la actualidad únicamente se conserva el cultivo de la malvasía del Hospital de Sant Joan Baptista). 

La pesca se mantuvo, todo y que fue disminuyendo hasta quedar reducida a unas cuantas barcas que todavía faenan y fondean en el puerto de Aiguadolç.

Con la llegada de Santiago Rusiñol en el 1891 (uno de los artífices del Modernismo) Sitges, se convirtió en el foco cultural de los modernistas.

En el año 1909, de la mano de Ramon Casas y Miquel Utrillo, visitó Sitges Charles Deering, un millonario norteamericano que transformó la calle de Fonollar, de típicas casas marineras y el antiguo hospital, en un palacio. El Palau Maricel y el Cau Ferrat (casa-estudio de Rusiñol) se convirtieron en dos polos de atracción cultural y evidentemente lanzaron Sitges a la fama turística

Actualmente Sitges es la sede permanente del Festival Internacional de Cinema de Catalunya. Este festival es uno de los pioneros del cine fantástico, ciencia-ficción y terror.

Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra la política de cookies aquí Si continuas navegando estás aceptándola